2ª Semana
Tres Maneras de Humildad
Los tres grados de amor y compromiso con Cristo.
Oración preparatoria
Pedir gracia a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.
Composición de lugar
Ver cómo estoy delante de Dios nuestro Señor, de los ángeles y de los santos que interceden por mí.
Petición
Pedir la gracia para llegar al tercer grado de humildad si es igual servicio y alabanza de la divina majestad.
Puntos
- 1ª Humildad: Es necesaria para la salvación eterna. Que así me baje y humille, que por ser señor de todo el mundo, ni por salvar la propia vida, no sea en deliberar de quebrantar un mandamiento divino o humano que obligue a pecado mortal.
- 2ª Humildad: Es más perfecta. Que no quiero ni me afecto más a tener riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, si fuese igual servicio a Dios; y que por todo lo criado ni por salvar la vida, no sea en deliberar de hacer un pecado venial.
- 3ª Humildad: Es la más perfecta. Incluyendo la primera y segunda, siendo igual alabanza y gloria de la divina majestad, por imitar y parecer más actualmente a Cristo, quiero y elijo más pobreza con Cristo pobre que riqueza, oprobios con Cristo que honores, y desear ser estimado por vano y loco por Cristo, que por sabio y prudente en este mundo.
Coloquio
Hacer los tres coloquios de las Dos Banderas, pidiendo al Señor que me elija para esta tercera humildad.
Adaptado de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (1548).