1ª Semana
Meditación sobre el Infierno
Aplicación de sentidos para sentir internamente la pena que causa la separación eterna de Dios.
Oración preparatoria
Pedir gracia a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.
Composición de lugar
Ver con la vista de la imaginación la longura, anchura y profundidad del infierno.
Petición
Pedir interno sentimiento de la pena que padecen los dañados, para que si del amor del Señor me olvidare, a lo menos el temor de las penas me ayude para no venir en pecado.
Puntos
- Ver con la vista de la imaginación los grandes fuegos, y las ánimas como en cuerpos de fuego.
- Oír con las orejas llantos, alaridos, voces, blasfemias contra Cristo nuestro Señor y contra todos sus santos.
- Oler con el olfato humo, piedra azufre, sentina y cosas pútridas.
- Gustar con el gusto cosas amargas, así como lágrimas, tristeza y el gusano de la conciencia.
- Tocar con el tacto; es a saber, cómo los fuegos tocan y abrasan las ánimas.
Coloquio
Hablar con Cristo nuestro Señor, trayendo a la memoria que hay tres maneras de personas condenadas, y dar gracias porque hasta ahora no me ha dejado caer en ninguna de ellas y ha tenido conmigo tanta piedad y misericordia.
Adaptado de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (1548).