2ª Semana (Intro)
El Llamamiento del Rey
La invitación de Cristo a trabajar con Él para redimir al mundo, venciendo al propio amor carnal.
Oración preparatoria
Pedir gracia a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.
Composición de lugar
Ver con la vista imaginativa las sinagogas, villas y castillos por donde Cristo Nuestro Señor predicaba.
Petición
Pedir gracia para no ser sordo a su llamamiento, sino presto y diligente para cumplir su santísima voluntad.
Puntos
- Poner delante de mí un rey humano, elegido por mano de Dios, a quien hacen reverencia y obedecen todos los príncipes y todos los hombres cristianos.
- Mirar cómo este rey habla a todos los suyos: 'Mi voluntad es conquistar toda la tierra de infieles; por tanto, quien quisiere venir conmigo ha de contentarse con comer como yo, y así beber y vestir, etc.; asimismo ha de trabajar conmigo en el día, y vigilar en la noche, etc.; para que así después tenga parte conmigo en la victoria, como la ha tenido en los trabajos'.
- Considerar qué responderían los buenos súbditos a un rey tan liberal y humano; y cómo quien rehusase la petición de tal rey, sería vituperado por todo el mundo.
- Aplicar esto a Cristo Nuestro Señor: Cuánto más digno de consideración es ver a Cristo que llama a todos: 'Quien quisiere venir conmigo, ha de trabajar conmigo, porque siguiéndome en la pena, me siga también en la gloria'.
Coloquio
Pedir la gracia de ofrecerme enteramente al trabajo con Él, haciendo oblación de mayor estima y momento, diciendo: Eterno Señor de todas las cosas... yo ofrezco...
Adaptado de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (1548).